La correcta alimentación del Universitario para lograr un buen estado de nutrición
El pasado 16 de octubre celebramos el Día Mundial de la Alimentación con el tema “Invertir en la agricultura para lograr seguridad alimentaria” un beneficio para todo el mundo. Aprovechando este marco, tiene mucho sentido abordar la materia de la alimentación en nuestra sociedad y muy particularmente la alimentación de los universitarios.
¿Por qué es importante la alimentación en el joven universitario?
En buena medida, el deseo de ser independientes impulsa a los universitarios a involucrarse cada vez más con su grupo de iguales y a separarse del núcleo familiar, lo que en el ámbito de la alimentación se traduce en el rompimiento con los hábitos que se tienen del hogar, por lo que en muchos casos es posible afirmar que los universitarios se alimentan mal. Adicionalmente, las modas, la publicidad y el deseo de pertenecer a un grupo social los puede llevar a conflictos emocionales y de salud, por ejemplo, los casos de trastornos de la alimentación como la anorexia, la bulimia o los comedores compulsivos y no hay que olvidar que también están expuestos a las adicciones como el alcoholismo, drogadicción y tabaquismo.
7 TIPS BÁSICOS DE ALIMENTACIÓN
TIP 1. COMIENZA EL DÍA CON ENERGÍA
El desayuno te proporcionará la energía (en forma de glucosa) que el cerebro, órganos y cuerpo necesitan para rendir mejor. Si el desayuno contiene proteínas ayudará a mejorar las funciones vitales de tu organismo, formar tejido muscular y conectivo, además, promueve las funciones del metabolismo e incluso proporciona elementos para fortalecer el sistema inmunológico y así tener la fuerza para enfrentar situaciones de riesgo de enfermedad.
Menú recomendable
- Licuado de fruta y avena. Prepáralo con leche, avena natural, fruta (papaya, fresas, manzana, pera, plátano) un poco de vainilla, nueces 5 piezas y miel o azúcar. Muy fresco para empezar el día y de rápida preparación. Tiene proteínas, carbohidratos, fibra, vitaminas y minerales.
TIP 2. LLEVA TU LONCHERA
Lo que vas a elegir como refrigerio es lo que va a determinar, en gran medida, tu estado de nutrición. Se recomienda que no dejes más de seis horas sin comer ya que comer a sus horas promueve una mejor función de tu metabolismo, cerebro y cuerpo. Entre tus elecciones más recomendables, pueden ser:
- Frutas de la temporada
- Verduras picadas con limón
- Yogurt para beber
- Galletas integrales o barras de cereal como las de linaza que contiene Omega 3 y ayudan a mejorar la circulación.
TIP 3. TOMA AGUA
Es muy importante que te hidrates ya que aproximadamente el 60 por ciento de tu cuerpo está compuesto de agua. El cuerpo humano tiene más de un billón de células y cada una de ellas requiere agua. La ingesta diaria recomendada es de dos a tres litros de agua y si realizas alguna actividad física deberás ingerir más.
TIP 4. VITAMINAS, MINERALES y FIBRA
Dentro del tiempo de la comida, es importante que se incluyan alimentos ricos en vitaminas, minerales y fibra como las verduras. De acuerdo con los rangos de edades en la etapa universitaria, elementos como el calcio, hierro y zinc son minerales que el cuerpo demanda. Los alimentos más recomendables son lechuga, calabacitas, brócoli, pepino, pimiento, espinacas, berros, champiñones, jitomate, frijoles, lentejas y soya.
Menú recomendable
- Caldo de verduras, pollo guisado en salsa de jitomate, una papa asada y ensalada de verduras de hojas verdes y germen de soya con limón y aceite de oliva. Acompaña con una tortilla y agua de fruta. De postre podrías comer gelatina con rebanadas de fruta
TIP 5. CUANDO ACABES TU DÍA TAMBIÉN DEBES DE ALIMENTARTE
La cena no deja de ser importante. Ésta deberá incluir frutas o verduras, algún alimento rico en proteína y un carbohidrato para cubrir las necesidades de tu cuerpo, ya que los procesos vitales suceden minuto a minuto sin dejar de requerir nutrimentos.
Menú recomendable para la cena
- Quesadillas de queso y champiñones con salsa. Fruta picada con yogurt.
TIP 6. RÁPIDO NO ES BUENO
La prisa nos puede llevar a consumir alimentos NO recomendables porque proporcionan calorías, sin mejorar el estado de nutrición, dificultan el proceso digestivo. Los órganos y cerebro no los utilizan de la mejor manera. Disminuye en gran medida estos alimentos:
- Refrescos de cola
- Cervezas y en general bebidas con alcohol
- Café
- Los alimentos preparados en puestos comerciales de “Fast-Food” consumirlos con moderación, tiene grasas saturadas y azúcares simples. Cómelos una vez por semana o menos.
- Grasa saturada de origen animal, ten cuidado con los tacos grasosos, las frituras de la calle, chicharrón y otros alimentos preparados con mucha grasa.
- Carbohidratos peligrosos” con muchos azúcares simples y grasas como los pastelitos comerciales.
- Consume con moderación los dulces y chocolates
TIP 7. MUEVE ESE CUERPO
Haz por lo menos una hora de ejercicio cuatro veces a la semana como parte de una rutina. Camina, corre, nada, baila, ve al gimnasio, práctica tu deporte favorito.
Promueve actividades recreativas con tus amigos en lugar de ver la tele, estar mucho tiempo con los juegos de video o en la computadora.
Es importante que si detectas cambios bruscos en tu peso o composición corporal visites al nutriólogo para que te evalúe y haga un plan de alimentación personal considerando tus actividades diarias. Recuerda que el peso y la composición corporal son indicadores de riesgo de posibles enfermedades como desnutrición, sobrepeso, obesidad, anemia o trastornos de la alimentación.
Para más información visita la página web http://afomsalud.wordpress.com
Dixia Patricia Ramírez Vega
Lic. Nutrición y Ciencia de los Alimentos
Egresada de la Universidad Iberoamericana, DF.
Consultora de Nutrición y Salud AFOM
Profesora de la Facultad de Salud Pública y Nutrición

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